
Aprender idiomas y precisamente el inglés siempre ha sido un tema actual en el sector de la formación. A raíz de las restricciones recientes, el tema ha resurgido a la vez que han aparecido nuevos métodos que prometen resultados rápidos. ¿Cuál es el mejor método para aprender inglés?
Qué es aprender un idioma
Para muchos de nosotros, aprender un idioma es un proceso. En otras palabras, lo que cuenta no es tanto el destino, sino el trayecto. Lo importante no debe ser sólo el título, el certificado o el diploma que quieras sacarte, sino también, o sobre todo, lo que aprendes en el camino, la práctica, el desarrollo de tus destrezas comunicativas.
Por otro lado, para muchos de nosotros, aprender un idioma extranjero es aún más: es conocer otra cultura. Es así que un idioma puede explicar comportamientos sociales, hábitos gastronómicos e incluso acontecimientos históricos. Muchas veces, la persona que quiere aprender un idioma lo hace por razones puntuales: un mejor puesto de trabajo, una beca académica, un apartado de más en el currículum.
No obstante, el idioma en sí, más allá de los objetivos específicos de aprendizaje, abre una inmensa puerta a otras culturas. Tal vez esto se obvia en el intento de sacar el título, tener ya el certificado. Pero el tiempo invertido en hacerlo debería valorarse: es tiempo ganado, puesto que se ha aprendido cómo piensa un nativo, por qué se expresa de cierta forma y qué rasgos culturales ha compartido con tan solo una conversación.
El mejor método para aprender inglés
A pesar de la creencia popular, no existe un método estrella para aprender inglés perfecta, rápida y definitivamente. En Fyne Formación, consideramos que el camino del aprendizaje del inglés es para toda la vida. Más allá del examen o el título que necesiten nuestros alumnos a corto y medio plazo, preparamos para el camino.
- No mandamos memorizar palabras nuevas, sino explicamos sus orígenes y sus conexiones con el idioma materno.
- No imponemos reglas gramaticales, sino aclaramos cómo piensan los angloparlantes nativos. Por ejemplo: el condicional se apoya en un pasado irreal ( no real) sencillamente porque es una realidad posible, pero que no se se materializa.
- Nos encantan las clases de Use of English, porque el idioma hablado evoluciona junto con sus hablantes – sean ellos nativos o no.
- Nos hacen gracia los false friends y explicamos el porqué: muchas veces, se deben a un momento de antaño, cuando el latín era lingua franca.
- No traducimos los phrasal verbs, sino contamos qué expresa cada preposición al lado de un verbo usual. Además, animamos a nuestros alumnos a que confíen y crean sus propios phrasal verbs.
- No repetimos frases hechas, sino buscamos sus equivalencias en castellano.
Más que nada, practicamos constantemente, porque el inglés no es una asignatura. Un idioma no es un capítulo de un libro o manual que se pueda aprender para luego verter los conocimientos en el examen o test de turno. No, el inglés es un camino, y en aras del trayecto, Fyne Formación acompaña siempre a todos sus alumnos.



